viernes, 10 de diciembre de 2010

RAFA CORRECHER

Cementerio


No se oyen quejas
y nunca tienen frío
pero les borra el viento
su intimidad
en los retratos color sepia.

Es facil estar muerto.

Así se entiende
porque tan sólo necesitan estas calles
la transparencia
y su ruptura
como única noticia en las miradas,

su interruptor de la memoria en la memoria de los vivos.