ANTONIO CABRERA

INVENTARIO MATINAL

Ahogándose en el humo
de los automatismos,
un resto de deseo de dormir.

La combustión de lo que hoy diré:
calor de la sintaxis.

Cierto argumento errado
a favor del placer de un desayuno
en soledad.

El enlace fortuito de recuerdos,
y su huella
como palabra lánguida
que no se ha completado y se evapora.

Aún la resonancia de la noche
contra el bulbo raquídeo.

Dudas
que palpan otras dudas: un tumulto
sin sitio a donde ir.

Los olores se estorban,
a punto de mezclarse.

En la piel de los brazos, helada, la baranda.

Y la mañana nítida,

y el cielo no mental,

y la flecha diaria de lo externo
vertiginosamente en mí.



Comentarios

Entradas populares de este blog

MIGUEL VEYRAT

HAIKUS DE GREGORIO MUELAS Y HEBERTO DE SYSMO

JOSÉ EMILIO PACHECO