RAFA CORRECHER


Barrio de Shaar (Alepo, Siria)


Dicen los viejos
que contemplar el sol otra mañana
es un milagro:

Un día más con vida y podrás escuchar
pequeños cascabeles invisibles.

Él nunca quiso hablar con una lápida
pero, ventanas hacia adentro,
sus ojos tintinean.

Un tullido en la calle le recuerda
viejas estatuas bizantinas
y todas las palabras
que cuelgan de esos muros desgajados.

Las calles son volcanes,
hay muertos que no pueden
abrirse más los ojos
y una sábana blanca
pinta de nieve los balcones.

Ya casi es mediodía.

Los dedos de su hermano
ya son, a estas alturas, 
incandescentes
debilidades.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

MIGUEL VEYRAT

DARÍO JARAMILLO AGUDELO

HAIKUS DE GREGORIO MUELAS Y HEBERTO DE SYSMO