miércoles, 6 de marzo de 2013

BIBIANA COLLADO CABRERA


SÍSTOLE
La nervadura atroz de esta ciudad
se me despliega
en la piel.
Bajo los soportales,
muecas desvencijadas.
Apuntalo las venas en la sangre
para no vaciarme,
a quemarropa,
en sus esquinas.
Al caminar noto una contracción
de carne en las entrañas.
La Habana es una sístole perpetua.


No hay comentarios:

Publicar un comentario