domingo, 13 de octubre de 2013

RAFA CORRECHER

XL


Callan los árboles su invierno
y mi escritura
es un filo de luz que poda
sus ramas
desde el ojo de buey hecho en las nubes.

Su fiebre es un regreso a lo profundo
desde lo perdurable,

como el poema cuando logra
la consistencia de ser agua


y borra por completo mi presencia.



7 comentarios:

  1. me gusta el poema de agua

    y sí.
    la escritura es la marca
    de algo alguien que está faltando

    saludos, muy bueno.
    ilcesare

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  2. Precioso y sereno el poema y guapo tú, Rafa.
    Ángeles

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  3. jajajajaj...

    pues ya deberías estar acostumbrado.

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