jueves, 26 de diciembre de 2013

CARLOS MARTÍNEZ RIVAS

LA PUESTA EN EL SEPULCRO

XIV ESTACIÓN

Cuando ya no me quieras

Cuando ya no me quieras y no podamos estropear nada
Porque nada estará vivo y confiado

Cuando tú te hayas ido y yo me haya ido
Y todos se hayan marchado
Diremos: "Algo se ha perdido. No mucho.
Pero algo esencial -un culto, un lenguaje,
Un rito -está perdido".

Cuando hayamos dejado de ser esto que somos:
Una pareja expuesta al dardo
Desnuda y apremiante
Mal avenida pero bien enlazada
Y nos dispersemos en otros círculos
Y nos disipemos en otras charlas

Habrá quien diga: "Aquí dos seres carmesíes
Se atraparon. Los vimos balancearse,
Estremecerse, volver a la seguridad
Y caer"

Para entonces, el zumbido del tractor
Volverá a oírse en el fondo del campo

Las chorejas del guanacaste caerán
Con un golpe seco frente al portal
Pero esos rumores de la vida nos llegarán por separado
Y otro sol será tú sol y otra luna será mi luna.

Cuando ya no me quieras

Cuando en la reunión tus ojos
Al encontrar los míos ya no digan: "Espera
A que acabe con estas gentes. Pero mi corazón te pertenece"

Cuando en las incesantes fases
De tu errabunda búsqueda femenina
Ames a otro
Y te desveles bajo otra antorcha
Y te descalces delante de otro cetro

Cuando trasmitas a otro el poder que yo transmití
Pensaré aguzadamente: "Ya se le agotará.
Entonces vendrá a mí y no le daré más".

Y así siga el mundo y a través de los días
Rumiándote en el hosco destierro
Granitizándome en mi frustración y en mi orgullo
Como un mendigo sobre un pedestal
Recorriendo el obstruido pasado
Como un sucio canal maloliente en el crepúsculo:
"Aquí estuve brutal. ahí comenzó el desierto. En
Aquel banco trató de herirme. Tal día..."

Y así te evoque. Así evoque
Tu espectro, agureándolo de flaquezas y máculas.

Cuando ya no me quieras.
Y yo ya no te tema

Cuando contentadizo, trivial, inadecuado
Para la soledad y la amargura
Yo mismo haya olvido -cuando
Ya no me quieras- que me quisiste

Mantos y mangas de mujeres
Erinnias disfrazadas de monjas
Me depositarán en la oscura y helada tumba que me busqué.



1 comentario:

  1. Puede que sí o puede que no. No existe determinación alguna en eso del amor. Otra cosa es que siempre sea más fácil imaginar un futuro en ruinas.

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