viernes, 20 de diciembre de 2013

ERNST MARIA RICHARD STADLER

Apóstrofe

No soy más que una llama, un grito, y fuego y sed.
Por las angostas hondonadas de mi corazón se lanza el tiempo
como agua oscura, raudo, violento, inadvertido,
y arde en mi cuerpo un signo: la caducidad.

Pero tú eres el redondo espejo por el que resbalan
los crecidos arroyos de la vida
tras cuyo fondo áureo y abundante
las cosas que murieron radiantes resucitan.

En mí arde y se extingue lo mejor. Una estrella alocada
que cae en un abismo de azules noches de verano,
pero la imagen de tus días está en alto y distante,
señal eterna, situada como protección alrededor de tu destino.



Traducción de Ernst Edmund Keil
"Tres poetas expresionistas alemanes" Ediciones Hiperión 1998

1 comentario:

  1. Este poeta debía estar hablándole muy en serio a la Poesía.
    Felicidades.

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