CORAL BRACHO


OIGO TU CUERPO con la avidez abrevada y tranquila

de quien se impregna (de quien emerge,

de quien se extiende saturado, recorrido de esperma) en la humedad

cifrada (suave oráculo espeso; templo)

en los limos, embalses tibios, deltas,

de su origen; bebo

(tus raíces abiertas y penetrables; en tus costas

lascivas -cieno bullente- landas)

los designios musgosos, tus savias densas

(parvas de lianas ebrias) Huelo

en tus bordes profundos, expectantes, las brasas,

en tus selvas untuosas,

las vertientes. Oigo (tu semen táctil) los veneros, las larvas;

(ábside fértil) Toco

en tus ciénagas vivas, en tus lamas: los rastros

en tu fragua envolvente: los indicios

(Abro a tus muslos ungidos, rezumantes; escanciados de luz)

Oigo en tus légamos agrios, a tu orilla: los palpos, los augurios

-siglas inmersas; blastos-. En tus atrios:

las huellas vítreas, las libaciones (glebas fecundas),

los hervideros.




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