GERALD STERN

No empece a tomarme en serio como poeta
hasta que el pelo blanco empezó a asomarme por la barbilla.
Antes todo era diversión y afecto;
ahora, como una liebre, una liebre, una liebre
veo a la tortuga alzar su horrenda pata
sobre el último escalón por subir antes de
volver a casa, henchida de ventaja.
De pronto, todo parece venir de arriba, de la mente,
la belleza de la carrera ha desaparecido
y mi vida es apenas una alegoría.




Comentarios

  1. Siempre escoges poetas y poemas que me atraen. Tendré que acercarme a este. Gracias,

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  2. mejor no tomarse nunca en serio como poeta..aunque sí la poesía...

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  3. Sempre hi manca temps, en la cultura...i en la vida, Rafa. Una bona tria.

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  4. Rafa gracias porque siempre aprendo muchísimo.

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