Entradas

Mostrando entradas de enero, 2016

RAFAEL SOLER MEDEM

Imagen
Desprendimiento indoloro de un cercano tóxico

El amarillo es algo más que un indicio hepático
o el jubiloso corazón de un girasol en llamas
o la camisa de agosto para el trigo

hay tipos amarillos
como hay bancos cargados de intención
y naves vacías de interés
y préstamos a ciento veinte vidas
que no se cobran nunca

tipos de tersa faz sin una greña
hidratados solventes decididos
y amarillos

tipos en suma a su manera dialogantes
uncidos a un reproche como otros a la nieve
tramitadores de afectos calculados
hereditario el beso
parca la saliva

tipos solidariamente amargos
decretando la expulsión de los ausentes
en la boca ortogonal una sintaxis
que nunca dice toma

faltos de lumbre
fingirán el entusiasmo con que nace la sed
aunque luego se desfonden al conocer el agua

y severamente tóxicos
recibirán un día tu saludo en navidad
su lengua de membrillo desconchada
y sus hombros con espalda a tus espaldas.


del libro "Ácido Almibar" Ediciones Vitrubio.

RAFA CORRECHER

Imagen
El nadador nocturno

En esta soledad
de la burbuja,
igual que un nadador nocturno,
vivo
con el convencimiento de ser fiel
a lo que extraño.

de "El azul de los lápices" Editorial DENES. Fotografía: Salvador Vidal Sarrió


ANTONIO PORCHIA

Imagen
VOCES ABANDONADAS

Con mi encadenamiento a la tierra pago la libertad de mis ojos.

* En nuestro corto vivir, el tiempo es una larga espera.

* Una vida que fuese eterna, convertiría en eternos algunos minutos.
* Hay fuegos que desde lejos dan calor y desde cerca frío.

* Yo no estoy aquí, pero aquí me he dado, y amo aquí.

* Partiendo de todo, sólo puede arribarse a nada.

* El no ser feliz es lo único que pagan todos, y es lo único que podría obtenerse por nada.
* Las ideas, después de ser una para cada cosa, son una para todas las cosas.
* El hombre es un habitante; pero ¿de dónde?

* Las flores son eternamente bellas, sin un mañana.

* El niño y el hombre, diferentes en su dolores, son iguales en sus llantos.

* Si yo pudiera dejar estar todo como está todo, sin mover ni una estrella ni una nube. ¡Oh, si yo pudiera!
* Todo espera y nada me dice espera. Y yo espero, tal vez como todo espera.